sábado, 24 de octubre de 2009

5 mitos sobre la Homosexualidad.


Derribemos algunas falsas creencias que se tomaron como verdaderas durante mucho tiempo. Y que todavía siguen confundiendo.

Aunque siempre se habla que vinieron los nuevos tiempos, para muchos la cosa no es así. Sigue habiendo quienes marchan con el prejuicio adelante. Aún hay aquellos a los que todo les parece muy bien siempre y cuando todo quede dentro de ciertos parámetros, la heterosexualidad por ejemplo. La base de ese comportamiento suele vincularse a los propios temores, por eso se habla de homofobia y muchas veces va acompañado de un puñado de falsas creencias acerca de la homosexualidad. A ellas:

1 - Ser homosexual es "anormal": falso. Hay quienes dicen ser tolerantes frente a las diferencias, pero consideran que ser homosexual no es normal. Lo cierto es que ser homosexual es la elección de una orientación sexual, ni más ni menos que eso, y no tiene nada que ver con la normalidad o la anormalidad. La homosexualidad no provoca "anormalidades" psicológicas o físicas, ni es causada por ellas.

2 - Si es una opción sexual, puedo elegir otra: falso. La homosexualidad es una elección en tanto somos libres de ejercerla, pero al mismo tiempo no lo es. Es más bien un impulso que surge desde algún lugar profundo de nuestro ser, más allá de una elección racional. No es como elegir nuestro color preferido. En todo caso, la elección pasa por vivir una vida consecuente con ese impulso. Ser abiertamente gay o vivir ocultándolo, puede ser una elección. Y en sociedades en las que el prejuicio es moneda corriente, es una elección difícil.

3- La causa de la homosexualidad está dada por una mala crianza o por familias disfuncionales: ¡falso! Los gays y lesbianas, igual que los heterosexuales, crecieron en todo tipo de familias. Ninguna investigación logró de manera concluyente establecer un vínculo entre la homosexualidad y los conflictos familiares.

4- Los homosexuales no tienen parejas estables: requete falso. Existen muchísimas parejas homosexuales duraderas. En todo caso, se enfrentan a dificultades similares que las parejas heterosexuales a la hora de construir una relación que perdure muchos años.

5- Los homosexuales "acosan" a gente de su mismo género: cualquiera. Como si no compartieran las reglas de comportamiento en sociedad, muchos aseguran que los gays andan por la vida buscando la oportunidad para arrinconar a alguno contra la pared en busca de sexo. O que las lesbianas mueren, casi indiscriminadamente, por acostarse con cualquier mujer (basta que sea mujer). No es cierto. Hay tantos homosexuales tímidos, como los hay entre los heterosexuales. La posibilidad de ser directos en un levante depende, como suele suceder en cualquier boliche, del interés que pueda mostrar el otro. Recordemos que los acosadores y los violadores son en su mayoría heterosexuales. Y así como a las mujeres heterosexuales no les da lo mismo cualquier hombre, a una chica lesbiana no le gustan todas las mujeres.

A ver si empezamos a dejar de lado tanto prejuicio...

lunes, 14 de septiembre de 2009

Adolescencia y Diversidad...


La adolescencia ha sido considerada como el periodo de transición entre la niñez y la edad adulta, definición que ha sido cuestionada...


Para iniciar veamos la importancia y significado del título del presente artículo; si bien es cierto, la adolescencia es una etapa de crisis física, existencial y más aún de identidad, añadámosle a esto el hecho de estar bombardeados por tanta tecnología, tendencias, grupos urbanos, modas, y vicios.


La adolescencia ha sido considerada como el periodo de transición entre la niñez y la edad adulta, definición que ha sido cuestionada, puesto que concibe esta etapa, como el periodo puente que conlleva a una simple transformación entre dos períodos de la vida, omitiendo que es una etapa de desarrollo específica e importante en donde surgen una serie de cambios tanto físicos y psicológicos como sociales; generando en quienes la experimentan confusión y tensión, ya que este proceso de transformación propicia en los(as) adolescentes sentimientos de temor e inseguridad propios de todo cambio, ya que no sólo deben asimilar la pérdida de su cuerpo de niño(a) y la separación de los padres, sino que además se enfrentan al reto de conquistar su autonomía y una identidad personal.


De esta forma podemos mencionar que la adolescencia es un proceso que surge en medio de la historia de vida de una persona, en dónde se experimentan una serie de cambios que permiten la consolidación de la identidad de los individuos.


El inicio de la adolescencia se encuentra enmarcado por cambios biológicos como: el peso, la estatura, los tonos de voz, entre otros; y finaliza cuando, además de haber concluido el proceso de desarrollo y crecimiento físico, la persona asume responsabilidades asignadas socialmente a los (as) adultos(as), entre ellas una profesión u ocupación: trabajo y/o familia. De este modo, el momento en que termina la adolescencia no depende únicamente de factores biológicos, sino de factores socioculturales.


Ahora bien, un aspecto importante de la adolescencia, es la instauración de la identidad; ya sea desde la preferencia sexual (bisexual, heterosexual, homosexual), partido político, ideología religiosa y sub-cultura (punk, emo, ska, entre otros) a la cual pertenecerá en su vida; añadámosle a esto, el hecho de la presión social por ser “normal” o “educado” como lo llaman muchos “adultos conservadores” e incluso los mismos adolescentes, los cuales privan al adolescente de disfrutar y crecer plenamente en todos los ámbitos, atándolos a un “que dirán” y a un “debes de”, lo cual les aleja del tan valioso “me gustaría” y del “yo quiero”.


Pues bien, lo que ocurre con esta época moderna es lo siguiente, a cada instante, surgen nuevas tendencias en la moda, nuevos grupos sociales, nueva tecnología. Y los adolescentes, como ya se vio, desean una autonomía e independencia; buscan un grupo con quien identificarse, solo el acto de querer identificarse o tener algo, representa una gran carga emocional, ahora, la imposibilidad de lograrlo muchas veces, representa la otra gran carga, y sin contar la imposición que representan la sociedad, la religión, la política, la educación, la familia, y hasta los mismos adolescentes.


Si bien es cierto, se ha mencionado la gran carga que tiene el adolescente actual, la gran pregunta sería, ¿qué han hecho los mismos adolescentes por minimizar esta carga?; a lo que me refiero es, hemos visto como dentro de la misma adolescencia discriminamos o nos hacemos subgrupos por ingreso económico, por condición física, por preferencia sexual, entre tantas otras, que la lista se haría bastante extensa.


Es cierto, como todo grupo social, se necesita diversificación y la creación de sub grupos, pero, donde queda el respeto, la igualdad de oportunidades, la tolerancia y los valores que como seres humanos deberíamos tener.


Para terminar, los adultos de hoy fueron adolescentes, los adolescentes de hoy serán los adultos del futuro, los niños serán adolescentes y tendrán que vivir los mismos cambios y todos han y están pasando por lo mismo. Es momento de un cambio de actitud, es momento de vivir una diversidad en la adolescencia con respeto, sin importar tu raza, tu género, tu sexo, tu educación, todos tenemos y tienen derecho a vivir y disfrutar cada etapa de la vida tranquilamente, siendo autónomos, originales y dinámicos.


Recordemos que como seres humanos, tenemos responsabilidades y derechos; la gran ventaja que tiene el adolescente actual es su dinamismo, intelecto e ideales innovadores, capaces de lograr grandes cambios. El adolescente tiene en sus manos el futuro de su vida, y es momento de llevar al máximo nuestro potencial y aprovechar cada una de nuestras cualidades; demostrándole al resto de las personas que nos rodean, que somos importantes, que tenemos ideales y que podemos conseguirlos con nuestro esfuerzo.


Al fin de cuentas, la adolescencia no es tan mala como la pintan, es una etapa donde vamos a convertirnos en lo que verdaderamente queremos ser, una etapa donde podemos vivir y disfrutar sanamente nuestro desarrollo, es en realidad una etapa de diversidad en nuestra sociedad y en nuestra propia vida.


Angel R. Espinoza Mora


sábado, 20 de junio de 2009

Nuestros Derechos LGBTI:

Para frenar la violencia que se presenta por razón de la ORIENTACIÓN SEXUAL y la IDENTIDAD DE GÉNERO, conozcamos y exijamos nuestos DERECHOS a:

  1. La libertad sexual.

  2. La autonomía, intregridad y seguridad sexuales del cuerpo.

  3. La privacidad sexual.

  4. La Equidad sexual.

  5. La expresión sexual emocional.

  6. La libre asociación sexual.

  7. La toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.

  8. Información basada en el conocimiento científico.

  9. La educación sexual integral.

  10. La atención de la salud sexual..

domingo, 7 de junio de 2009

Que significa LGBT ?


LGBTI es una sigla que se usa como término colectivo para referirse a las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Tráns e Intersexuales (el término trans se refiere a travestis y transexuales).
Se considera un término menos controvertido que queer o lesbigay, y más amplio que homosexual o simplemente gay. Queer es un término que se considera ofensivo o despectivo por parte de la comunidad. En algunos contextos se ha traducido al castellano como «torcido/a».

Significado de los términos:

Cada término en la sigla se refiere a un grupo específico y a la comunidad (subcultura) que lo rodea. Esto incluye a los defensores de los derechos gays, artistas, escritores, etc.

Lesbiana: En este contexto, lesbiana se refiere a las mujeres con orientación sexual homosexual, es decir, exclusiva hacia otras mujeres.

Gay: En este contexto, gay se refiere específicamente a hombres con una orientación sexual exclusivamente homosexual (hacia otros hombres).

Bisexual: Bisexual se refiere a las personas que se sienten atraídas hacia personas de ambos géneros. Mientras que la bisexualidad tradicional es definida como "atracción hacia hombres y mujeres", comúnmente abarca también la pansexualidad, "una atracción donde el sexo de la pareja es de poca o ninguna importancia" (i.e. hacia hombres, mujeres, y cualquier otra identidad sexual). La bisexualidad cubre cualquier orientación sexual entre homosexualidad y heterosexualidad.

Trans: El término trans se usa para denominar a una variedad de individuos, conductas, y grupos, centrados en la inversión parcial o total de roles de género, así como en tratamientos de reasignación genital (las cuales pueden ser sólo hormonales o involucrar distintos tipos de alteración quirúrgica). Una definición común es "personas que sienten que el sexo que les fue asignado (usualmente al nacer) es una descripción falsa o incompleta de ellas". Esta definición incluye ciertas subcategorías bien conocidas, tales como transexuales, travestis, y genderqueers.

Intersexual: Este término, representado por la letra I en las siglas LGBTI y GLBTI, no siempre se incluye, así como no todas las comunidades intersexuales aceptan a las personas LGBT no-intersexuales.

Intersexual se refiere a caracteres sexuales ambiguos o incoherentes (incluyendo niveles hormonales) y a las personas que los tienen. Se usa en lugar del arcaico término hermafrodita, que en general no es correcto cuando se refiere a vertebrados (entre éstos los humanos). En muchos casos, el límite entre intersexualidad y transexualidad es difícil de definir, y algunas personas caben en las dos categorías.

Criticas

El término LGBTI o GLBTI no genera un consenso entre todos. Por ejemplo, se puede argumentar que las causas de los transgéneros y transexuales no son las mismas que las de las personas LGB. Este argumento se centra en la idea de que los transgéneros y la transexulidad tiene que ver con la identidad de género o con la comprensión de la persona respecto a ser un hombre o una mujer, no pasando por la orientación sexual. Mientras tanto los temas de los LGB pueden ser vistos como un asunto de orientación sexual o de atracción.


Bueno, resulto un poco extensa la definición pero lo importante es conocerla.

martes, 24 de febrero de 2009

Géneros: mucho más que dos

Carla Estrada escribe en su comentario al blog anterior: “si existieran varios géneros, pero hasta ahora sólo conozco dos: femenino y masculino... a no ser que hayan otros... en otro planeta.” Interesante reflexión dirán algunos, pero la realidad en que los géneros si son mucho más que dos, y no hay que ir a otro planeta para comprenderlo. Tan sólo se requiere cierto nivel de actualización científica. Ya hemos hablado alguna vez en este blog de que los sexos no son dos, sino que el sexo es una fluidez de posibilidades, un punto en un continuo, en el que los extremos son los machos y las hembras de cada especie y en el que los demás puntos son las intersexualidades.
Sobre dichos puntos extremos, la sociedad, y en especial los miembros del equipo de salud, determinan que es macho o hembra porque consideran que cumplen plenamente con sus cinco determinantes biológicos. Los genitales son las zonas anátomo-fisiológicas del cuerpo que junto a otros factores (hormonales, genéticos, sociales, culturales, etc.) definen el sexo de los individuos. El sexo se determina biológicamente por:
  1. Los cromosomas.

  2. Las gónadas: en los machos, los testículos son órganos glandulares responsables de la producción de espermatozoides y de sintetizar la hormona sexual masculina: la testosterona. En las hembras, los ovarios, que no son considerados como “glándulas”, almacenan los óvulos.

  3. La estructura genital interna: los órganos genitales internos forman parte del aparato genital, en el caso del aparato de la hembra humana, este se compone por: vagina, útero, cérvix o cuello del útero, trompas de Falopio y ovario. En el aparato del macho de esta especie encontramos: testículos, epidídimos, conductos deferentes, vesículas seminales, próstata y uretra.

  4. Los genitales externos del macho son el pene y el escroto; y, en las hembras humanas la vulva, los labios mayores y menores, el clítoris y el himen.

  5. Los caracteres secundarios externos son cambios anatómicos y fisiológicos que dotan de características propias y únicas a cada ser humano/a; lo son, por ejemplo, la cantidad del vello, su dureza y su presencia en distintas partes del cuerpo y con diferentes formas en su distribución, que definen la presencia de vello en la cara, el tórax, el abdomen, la espalda, y las extremidades (brazos y piernas); el tamaño de los pies y manos, del tórax y de los hombros; la estructura ósea (peso y tamaño del aparato esquelético y cráneo); la masa muscular, la fuerza física y el tono de la voz; la distribución de los depósitos de grasas, principalmente alrededor del abdomen y cintura, y, la textura de la piel.

Cuando no hay una correlación entre estos cinco anteriores elementos, entonces podemos hablar de la presencia de una de las intersexualidades, rompiéndose así con un paradigma de la ciencia que clasificaba los sexos en dos, además de considerarlos opuestos y complementarios. Género es una categoría analítica que nos permite entender cómo se han elaborado las relaciones entre los sexos y contemplar a las personas como entidades políticas, sociales y culturales, y que posibilita superar el determinismo de la categoría sexo.

Habitualmente, lo que llamamos género es la asignación social, cultural y relacional del género a un sexo; es decir, en cada sociedad, tiempo, cultura y estructura médica de poder se le da una interpretación al sexo, y junto con esta atribución, se asigna un género. En consecuencia, si los sexos no son dos, los géneros tampoco son dos, porque existen variaciones particulares e individuales entre las que se encuentran, además de las físicas, las comportamentales, relacionales y emocionales en cada uno/a de los machos y hembras que cumplen las cinco determinantes que los identifican como tales. Debe recordarse que existen las intersexualidades, y que a estos sexos se le asigna por exclusión uno u otro género. Los genitales no son la marca esencial del género. Hay una serie de mandatos y prohibiciones sociales, culturales y relacionales en la asignación del sexo y del género; así que al género asignado por el equipo de salud o de quienes cumplen sus funciones, se le deben sumar otras condiciones que apoyan la permanente y continua construcción-decostrucción-reconstrucción del género:

Las ideologías de género, comprenden los significados que social, cultural, relacional, política, productiva, económica y sexualmente se dan a ser macho, hembra o intersexual; masculino, femenino, andrógino o transgénero; hombre o mujer. Y a la reproducción, la división sexual del trabajo hace referencia a la asignación estructural de tipos de tareas y roles; Las atribuciones de género son los criterios sociales, culturales, relacionales, materiales y/o biológicos que las personas de una determinada sociedad y en un determinado tiempo utilizan para identificar a otros/otras/otres. Pudiéramos decir que el género es un punto en un continuo en el que los extremos son las masculinidades y las feminidades; una fluidez de posibilidades que se experiencian, emocionan y explican como resultante de los procesos de atribución y autodefinición de los machos, hembras e intersexuales de la especie humana. La identidad de género, corresponde a un complejo proceso de definiciones sociales, culturales y relacionales tanto recibidas como autodefinidas. Al ser el género, además de un proceso de asignación, un proceso de autodefinición, y ser el ser humano un ser dinámico y evolutivo, la identidad particular de género igualmente es móvil. La identidad social de género suele corresponderse con el género por asignación y depende mas de la percepción de los demás individuos que la decisión particular de quien lo vivencia. Hay además una identidad de género por socialización, que igualmente es móvil y que varía de acuerdo a los procesos interrelacionales de la persona y la posibilidad de que esta se permita ser reconocida o no por otros/atrás/otres, en su identidad particular de género.

Por Manuel Velandia

sábado, 17 de enero de 2009

Homosexualidad: la realidad para los adolescentes.


¿Qué significa ser homosexual?
Se dice que una persona es homosexual si él o ella se siente romántica o sexualmente atraída a miembros del mismo género o sexo. Esto no significa que a los homosexuales les atraen todos los miembros del mismo sexo más que lo que les atraen a los heterosexuales todas las personas del sexo opuesto. Típicamente las palabras "gay" y "lesbiana" se usan para referirse a hombres y mujeres homosexuales. El término "bisexual" se refiere a personas a las que les atraen tanto los hombres como las mujeres.

Los investigadores dedicados a estudiar la sexualidad humana creen que la orientación sexual se desarrolla y cambia durante la vida de una persona. Tener sentimientos o inclusive una experiencia sexual con una persona del mismo sexo no necesariamente significa que una persona es "gay" o bisexual. No es inusual que las personas experimenten con su sexualidad, especialmente durante la adolescencia y al comienzo de la edad adulta.


¿Qué causa la homosexualidad?
Nadie sabe por qué algunas personas son homosexuales. Algunas personas que estudian la sexualidad humana creen que la sexualidad es el resultado de los genes, de factores sociales o individuales aislados o combinados. Una percepción equivocada muy común es que las relaciones familiares donde ha habido problemas hacen que la gente se vuelva homosexual; sin embargo, no existe ninguna investigación científica de peso que apoye este mito.


¿La homosexualidad es una enfermedad?
No, la homosexualidad no es una enfermedad. Todas las organizaciones de salud mental importantes, inclusive la American Psychological Association, APA (Asociación psicológica estadounidense) han afirmado que la homosexualidad no es un trastorno mental. Sentirse inseguro o incómodo acerca de sus sentimientos puede causar ansiedad y estrés lo cual a veces puede causar problemas físicos como dificultad para dormir, náuseas y dolor de cabeza. Hablar con gente de confianza —tal como miembros de familia y amigos—acerca de cómo usted se siente le puede ayudar a disminuir su estrés y su ansiedad.


¿Qué es la homofobia?
Homofobia se refiere a un miedo, prejuicio o discriminación irracional hacia los homosexuales. La homofobia puede tomar muchas formas desde usar nombres despectivos y burlas, hasta cometer crímenes graves como asalto y asesinato. La homofobia con mayor frecuencia se basa en el miedo y en la ignorancia.


Pienso que podría ser "gay". ¿Cómo voy a saber si realmente lo soy?
Eventualmente se dará cuenta de ello. Puede considerar distintas opciones o inclusive experimentar para determinar con qué se siente feliz y cómodo. El proceso puede tardar un período de tiempo largo y las decisiones que usted tome pueden ser difíciles para que usted y las demás personas las acepten.


¿Qué significa "salir del closet" ?
El proceso de contarle a la gente acerca de la homosexualidad de uno mismo con frecuencia se conoce como "salir del closet". La frase "en el closet" a veces se usa para describir a una persona que es "gay" pero que no ha lo ha reconocido aún ante sus amigos y miembros de familia.


¿Cómo "salgo del closet" y cuándo es apropiado hacerlo?
Como con cualquier otro tipo de información personal cuándo y cómo habla acerca de su sexualidad es su decisión. Es importante y saludable para usted compartir sus sentimientos con los demás. También es importante darse cuenta que decirle a los demás —inclusive a personas que usted considera que le apoyan— no siempre puede ser una experiencia positiva. Si siente que no les puede contar a sus padres cuéntele a un amigo o a alguien en quien usted confíe. Es posible que las personas que son más cercanas a usted ya lo sepan y estén esperando a que usted se sienta lo suficientemente cómodo para hablar acerca de ello.


"COMPRENDIENDO" - Corto de KODAK